Romance del Lobo Bobo

01 Cinco lobitos

02 Valsecito del ciego

03 Una luciérnaga amiga 

 04 Andar los caminos

 05 Preguntas

 06 Lobos antiguos

 07 Nana para un lobo cansado

 08 La llamada de la tierra

09 Yo soy la luz de lo alto

10 Tú me hiciste despertar

11 Trabajo, trabajo

12 Danza del río

13 La abuela borda

14 Requiem

15 El pájaro misterioso

16 Todo en esta vida tiene su razón

17 Dinos quién eres

18 Soy vuestro coplero

19 Color colorín

En 1996 teníamos unos vecinos muy especiales. Se habían instalado unos cómicos a la antigua usanza, de los «de la legua», de toda la vida. Eran miembros de la compañía Elfo Teatro, que vivían su profesión hasta los límites, unas veces recorriendo los pueblos de la sierra en un carro tirado por un borrico; otras, presentando obras de vanguardia en salas alternativas. Un día, después del estreno en Madrid de «La Tempestad» de Shakespeare, le pregunté a Luque, con el que ya había tenido tiempo para intimar, sobre sus proyectos inmediatos, y me dijo que estaba buscando una obra para montar un espectáculo infantil.

Otro de esos vecinos especiales era Arcadio Lobato. Somos amigos desde la infancia y habíamos compartido incluso proyectos musicales (antes de tener que echarle de nuestro primer grupo de rock, cuando teníamos quince años). Lobato era ya un ilustrador y autor de literatura infantil con muchos libros publicados y un nombre consolidado. Solía mostrarme sus proyectos y someterlos a mi opinión y mi crítica. Y por entonces había dejado en mi casa, antes de un viaje a Italia, el manuscrito original de una obrita en verso que narraba las aventuras de un lobezno rarito, que respondía a una imagen idealizada de su propia trayectoria, en un momento en que había dejado la ciudad para establecerse en Mombeltrán, el pueblo de donde procede su familia.

Sin que Arcadio lo supiera, mostré su cuaderno a Luque. Al día siguiente vino a casa entusiasmado: quería hacer el montaje teatral del «Romance del Lobo Bobo».

«Yo te pongo la música», le dije, sin pensarlo mucho. A mí también me había conmovido el relato de Arcadio, con todas las posibilidades de creación musical en el ámbito de lo tradicional, que ya entonces era uno de mis objetivos.

Así, de esas tres energías surgió el proyecto, que se fraguó en unos meses, Mientras Luque abordaba el montaje teatral, me dediqué durante ese invierno a la composición de la música. En mayo inicié la grabación en el estudio Go! de Madrid, al cuidado de Miqui Lobato, que se encargó de toda la parte técnica y de algunos arreglos de teclado y voces. Otro miembro de la camada, Javi Lobato, estuvo a mi lado durante todo el tiempo, encargándose de las ilustraciones y el diseño gráfico del disco, las percusiones (Javier es un inmenso baterista, con el que empecé a tocar cuando teníamos trece años) y con su certero enfoque en todo lo que se relacionaba con el proyecto. Otros amigos colaboraron en la grabación: Belén Sáez, mi querida compañera de Cigarra, con su entrañable interpretación de la nana, Luismi Álvarez, haciendo de viejo lobo asturiano, César con el bajo, Carlos Álvarez con el saxo…

La obra se estrenó en la sala Pradillo, en Madrid, en el verano de 1997, con la presentación del disco en directo. Luego, la compañía Elfo recorrió con ella escenarios de toda España durante un tiempo, y el disco sirvió para múltiples actividades con niños en colegios y bibliotecas.

Un comentario en “Romance del Lobo Bobo

  1. Hay que precisar que me echásteis del grupo, no por robar ningún instrumento a nadie, por llegar tarde a los ensayos o por perseguir a las fans minifalderas (que ni siquiera las teníamos) sino porque desafinaba horriblemente cantando. Acláralo porque luego la gente es muy mal pensada.
    Abrazotes,
    Arcadio

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