Letra y música: Pedro Á. Almeida
(En el disco El sitio donde nacen las canciones)
Aquel niño quería ser pintor,
el larguirucho aquel de la maestra
que jugaba poniéndole color
a una España monótona y siniestra.
Aquel niño pintaba todo el día,
en la casa, en la calle y en la escuela,
y rezaba como una letanía
los versos de su caja de acuarelas:
Amarillo limón,
rojo carmín, coral, azul turquesa,
verde inglés, bermellón,
marrón Van Dick, naranja , verde hierba,
ocre rojo, azafrán, verde mar, cordobán,
tierra kassel, cian, escarlata, magenta.
En un taco de impresos retirados
corcusidos con hilo de bramante
pintaba aquellos versos: los reversos
de su primer cuaderno impresentable.
Caballos, toros bravos y toreros,
un obrero cavando con su azada
y paisajes del pueblo del abuelo
que lleva ya clavado en la mirada.
Amarillo limón,
rojo carmín, coral, azul turquesa,
verde inglés, bermellón,
marrón Van Dick, naranja , verde hierba,
ocre rojo, azafrán, verde mar, cordobán,
tierra kassel, cian, escarlata, magenta.
La caja de acuarelas, que ahora añoro,
era más que un juguete, más que un premio:
era el plano y el cofre del tesoro,
era el propio tesoro y su misterio.
Por poner cada cosa en su lugar
y echarle mano al tiempo cuando vuela,
lo imposible es lo que hay que procurar:
ahora estoy empeñado en recobrar
la magia de mi caja de acuarelas.
Amarillo limón,
rojo carmín, coral, azul turquesa,
verde inglés, bermellón,
marrón Van Dick, naranja , verde hierba,
ocre rojo, azafrán, verde mar, cordobán,
tierra kassel, cian, escarlata, magenta.
